Luna
Abrí la puerta de la tienda con la llave que llevaba en un llavero rosa, y el ruidito del cascabel sonó cuando entré. Era temprano aún. El sol golpeaba suavemente el cristal del escaparate, dejando la tienda con una luz suave que me hacía respirar hondo. Olor a ropa nueva mezclado con mi propio perfume. Cerré la puerta detrás de mí, giré la llave otra vez y me quedé quieta unos segundos en medio del salón, mirándolo todo. Las perchas bien organizadas, las prendas dobladitas en las estanter