Luna
Observaba todo en silencio mientras movía distraídamente el vaso. La fiesta estaba bonita, no voy a mentir. La decoración de dinosaurios hasta quedó linda, y el patio de la casa era grande. La música estaba a volumen medio, los niños corrían de un lado a otro. Ya había entregado el regalo a Benicio, que vino sonriendo hacia mí y me abrazó. Le di un beso en la frente y dejé el juguete que compré con sacrificio encima de la mesa de los regalos. Vi sus ojos brillar, y salió corriendo de vuel