Siento que los días desde que me enteré de la noticia han pasado lentamente. Mi cuerpo y mi alma ya no son míos; una parte de mí también murió junto a ese ser que nunca pudo nacer. Pensar que yo tenía tantas ilusiones, tantos planes y ahora, por culpa de esa m*****a mujer, ya no podré realizar nada de eso. Pero no me quedaré con los brazos cruzados; como sea, me levantaré, aunque tenga el alma rota. Vengaré la muerte de mi hijo, aunque tenga que mancharme las manos de sangre.
—Cariño —cuando vol