**LISA MOLINA**
Despierto al sentir los rayos del sol golpear mi rostro. Cuando abro mis ojos, me doy cuenta de que no estoy en mi cuarto. Pero lo peor de todo es que estoy en la habitación de Martín y en ropa interior. Los recuerdos de la noche anterior me vienen, pero son como flashes: Ana y yo bailando en el tubo, luego Martín y yo en el auto, yo encima de Martín... ¡Joder, tuvimos sexo en el carro!
—Qué desastre —digo, tapándome la cara.
Me levanto y busco entre las cosas de Martín una camis