Pasó una semana y las cosas entre Martín y yo no mejoraron; al contrario, cada vez estamos más y más alejados. Ahora veo cómo Celeste viene más seguido a la oficina con el pretexto de que se siente muy sola, y Martín, como un idiota, la acoge, aunque siento que ella lo está manipulando con lo de la muerte de ese bebé. Él siente culpa o algo parecido, por eso hace todo eso. De no ser así, no estaría ayudándola.
—Ya no soporto verte así —dice Ana, dando una palmada fuerte a mi escritorio, haciendo