Maximiliano
—Me dio un ultimátum muy específico —añade Clara en voz baja, mirándome con cautela mientras yo leo el texto.
Dejo salir un gruñido sordo al ver la última foto que el tipo le envió: una imagen de la entrada de mi propio edificio corporativo. El mensaje que la acompaña me revuelve el estómago por la audacia del bastardo.
—¿Qué clase de ultimátum es este? —pregunto, con la voz cargada de veneno puro.
—Quiere que trabaje con él para destruirte a ti —confiesa ella, abrazándose las pier