103. Estás soñando
Clara
Subo las escaleras con las piernas pesadas, arrastrando el cansancio de una jornada que ha destruido mis defensas. Llego a mi habitación, la que Maximiliano mandó a decorar para mí. Es la habitación de princesa de mis sueños de niña, pero traída a la realidad de una mujer: hermosa, elegante, con cortinas de seda pesada, una cama imponente de sábanas blancas y un toque sutilmente sexy en la iluminación y los detalles de encaje.
Me encierro y me quito la ropa con movimientos mecánicos. Ent