Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Estaba sentada en el hospital, afuera del salón de operaciones. Al ver a Rufo, le sonreí con pena. No sabía qué hacer para que Alessandro me dijera qué hizo con mi hija Alessia, o al menos que se acercara a mí.
—No te preocupes —me dijo Rufo pasándome un brazo por los hombros—. Ale, donde quiera que la haya metido, la está cuidando él personalmente.—¿Lo crees? —pregunt






