Celeste
Había corrido por los pasillos. Las señoras del castillo me había seguido, y entendí que estaban hechizadas. No sé quién le había dado esa piedra a Noelia, pero venía con malas intenciones, y ella las comandaba ¿Quién sabe a quién más? Los susurros seguían diciéndome que saliera de allí, y cuando rompí la piedra, el hechizo se fue.
Sin embargo, Alaric me encontró, su expresión era desesperada, necesitaba hablar con él, que me dijera la verdad. No podía soportar esta angustia en mi cor