Capítulo 38
El futuro Alfa preocupado
Cuando regresé al campamento, le indiqué a los soldados que no dijeran una palabra. Lo metieron en una celda oculta, reforzada con piedra de luna. No podría transformarse ni salir sin ayuda, el mensaje había llegado, Denzel vivía. Y venía por Maya.
Mi pecho ardía con pensamientos encontrados.
Entré a la cabaña. Maya dormía, envuelta entre mantas. Se había movido en sueños, su cabello revuelto cubría parte del rostro. La vela cerca de la cama aún titilaba. M