Mundo de ficçãoIniciar sessãoEros.
–Ustedes las dos, ¡Salgan de aqui! – les grito.
La primera en marcharse es Savannah, una vez que se ha alejado yo suelto los brazos de Eva.
–Su estupidez no conoce límites, capitana Larsson.
Ella frunce el ceño y entrecierra los ojos como si estuviera analizando el objetivo para atacar – ¿Quieres saber porque estábamos peleando?
–La verdad no – recojo mi unif







