Mundo de ficçãoIniciar sessãoAaron.
–¡Maldita sea! – grito cuando regreso al batallón nuevamente. Acabo de ver como el jodido amor de mi vida me da la espalda para largarse sin decir adiós, sin importarle como estoy, como me siento y sin detenerse a pensar en lo jodida que está mi situación justo ahora – ¡La odio! – le grito, aunque ella no pueda escucharme. Pero debo sacar ese sentimiento de dentro de mi pecho, porque si no, va a te







