POV Azkariel
Cuando la vi dormida entre mis brazos, el mundo entero se detuvo.
Su respiración era suave, tranquila, como si nada pudiera perturbarla, como si el dolor, el miedo y la incertidumbre que casi nos arrebatan todo no hubieran existido nunca. Pero yo sí lo recordaba… lo recordaba con una claridad brutal, como una herida que aún no terminaba de cerrar.
Apreté mi abrazo alrededor de su cuerpo, con cuidado de no despertarla, pero con la necesidad urgente de sentirla más cerca, de asegurarm