POV Albert.
La vi.
Sí.
Vi a la mujer que amo.
Vi a la esposa que perdí.
Y lo primero que noté no fue al hombre que caminaba a su lado, ni las bolsas que cargaban, ni siquiera la sonrisa que iluminaba su rostro.
Fue su vientre. Astra estaba embarazada.
Sentí que el mundo entero se detenía.
Mi respiración se cortó.
Mi pecho se comprimió con tanta fuerza que por un instante pensé que iba a caer de rodillas allí mismo.
Embarazada.
La mujer a la que una vez llamé mi esposa.
La mujer que alguna vez so