POV Astra
Visitar a los nuevos bebés fue una de las experiencias más hermosas que había vivido en mucho tiempo.
Apenas entré a la habitación, sentí que algo cálido se instalaba dentro de mi pecho.
Eran tan pequeños. Tan perfectos. Tan frágiles.
Ainoha descansaba en la cama con una expresión de felicidad que jamás le había visto antes. Su cabello caía sobre sus hombros y sus brazos rodeaban al bebé con una delicadeza infinita, como si sostuviera el tesoro más valioso del mundo.
Y probablemente lo