POV Anyra.
Volví a casa completamente exhausta. Sentía el cuerpo pesado y la mente nublada, como si cada pensamiento pesara más de lo que podía soportar. Cuando el auto cruzó las enormes rejas de la mansión, observé el lugar que, en teoría, debía ser mi hogar. Sin embargo, para mí siempre había sido lo mismo: una jaula de oro.
La casa era enorme, elegante, llena de lujo. Había jardines perfectamente cuidados, fuentes de mármol y ventanales que dejaban entrar la luz del sol.
Para cualquiera que l