POV Anyra
Azkariel yacía frente a mí en la cama. Desnudo. Cada línea de su cuerpo me dejaba sin aliento. Hombros anchos, músculos firmes, torso trabajado con precisión, piel canela que brillaba con la luz tenue de la habitación, cintura marcada, glúteos perfectos que no podía dejar de mirar y ojos azules como el cielo claro.
No había nada artificial en él; era real, era intenso, y yo estaba atrapada. Nunca había sentido tanta atracción por alguien, nunca había querido tocar con tanta desesperaci