POV Athissa
Al despertar, lo primero que sentí fue su presencia.
El calor de su cuerpo aún estaba junto al mío, las sábanas enredadas, el aire cargado de algo que no podía describir con palabras simples.
Giré ligeramente la cabeza. Ahí estaba.
Y sin poder evitarlo… sonreí.
¿Qué había hecho?
¿Qué locura había cometido?
Pero no me arrepentía. No en ese momento.
Me sentía viva. Más viva de lo que me había sentido en años.
Como si, por primera vez, mi cuerpo y mi alma estuvieran alineados, como si