POV Akron.
Dejé a Emma en casa de su mejor amiga y regresé a la mansión con la promesa de recogerla en un par de horas.
El auto avanzaba silencioso, pero mi mente estaba lejos de la tranquilidad.
Pensaba en cada instante con ella, en cómo su sonrisa, aunque pequeña, había logrado calmarme después de tanto caos. Sabía que lo que sentía era más que deseo; era algo profundo, un lazo que había crecido pese a todo lo vivido.
Cuando llegué, un grito me detuvo en seco antes de siquiera tocar la puerta.