POV Astra
Entré a la mansión como si nada… pero el ambiente ya estaba cargado. Mi padre estaba ahí. De pie. Esperándome.
Y cuando vi el teléfono en su mano… supe que la tormenta ya había comenzado.
—¡Astra D’Argent! ¿Qué significa esto? —exclamó, levantando la pantalla donde brillaba mi invitación de boda.
Ah. Así que ya se habían enterado.
Sonreí, relajada, como si no estuviera a punto de provocar un infarto colectivo.
—Ah, eso… sí —respondí con naturalidad—. Mañana me caso, a las ocho de la no