POV ATHISSA
En el hospital.
El olor a desinfectante me golpeó desde el momento en que crucé las puertas automáticas. Todo era blanco, frío, distante… como si la vida y la muerte convivieran en silencio en ese lugar. Pero yo no podía pensar en nada más que en él.
Corrí detrás de la camilla mientras los médicos empujaban a Ronald por el pasillo. Sus ojos estaban cerrados, su piel pálida… y la sangre. Había demasiada sangre.
—¡Ronald! —grité, intentando alcanzarlo.
Pero una enfermera me detuvo ant