POV Albert
Caí de rodillas sin pensarlo, como si mis piernas hubieran dejado de responderme. Abrí los brazos con una necesidad que no supe explicar, pero que nacía desde lo más profundo de mi pecho.
Y entonces ocurrió.
El pequeño corrió hacia mí.
Mi corazón se tensó con una fuerza brutal, como si estuviera a punto de romperse. Lo abracé en cuanto llegó, estrechándolo contra mí, sintiendo su pequeño cuerpo, su calor, su respiración.
Era mi hijo.
Lo supe en ese mismo instante, sin necesidad de pr