Mundo ficciónIniciar sesiónNada más
Gina
Tomé una larga y profunda respiración y salí apresurada de aquel lugar. Traté de mantenerme serena. Todo lo que pasó en aquella oficina me había afectado y asustado. Alessio era el demonio mismo. Su mirada, la forma en que me agarró, en que sus labios rozaron mi cuello, me descolocó. Nunca antes sentí algo como aquello. Nunca antes alguien me puso los nervios de punta.







