Mundo ficciónIniciar sesiónTocar el cielo
Alessio
La luz de la luna provocaba que sus ojos brillaran y cada movimiento de sus caderas me hacía enloquecer mucho más. Aparté mi mano de su boca y me apresuré a colocar su cuerpo boca abajo. Recorrí con mi lengua su espalda hasta llegar a su culo, levanté sus caderas y enterré mi cara allí; deslicé mi lengua por su coño mojado. El sexo con Gina no era solo







