Reino de Karades
La reina caminaba de un lado a otro en la sala del trono, con expresión apesadumbrada.
—Ya esperamos un día y Eriot no ha llegado.
—Hemos esperado veinte años por este momento, Dan-Kú. El rey de los Tarkuts ya está en tu poder, no hay prisa —le dijo Kert.
—Sí, sí la hay. No lo quiero aquí, no quiero verlo, no quiero oírlo, no quiero respirar el mismo aire que él... Debe morir de una vez para que todo acabe.
Por tanto tiempo ella soñó con hacerlo pasar por suplicios inimagina