Con los primeros rayos del sol mañanero, los pasos de Desz lo llevaron a visitar el pueblo por primera vez desde que era un Tarkut. Había crecido y prosperado bastante. Mucha más gente circulaba por sus calles y más abundantes eran también los productos que se vendían en el mercado. Sólo había ido por unas hierbas, pero se entretuvo viendo las artesanías de madera.
—Mi señor, ¿qué está buscando? Tenemos bellos ornamentos y utensilios al mejor precio.
Su primera reacción fue voltear, creyendo qu