UN DESGARRADOR DOLOR

En los días siguientes, Helena se encargó personalmente de la seguridad de Elizabeth, o al menos, esa fue la excusa que usó para mantenerse cerca y vigilar su estado, no le iba a permitir que en su debilidad le contara a Xavier acerca de su embarazo. Elizabeth, frágil mentalmente, comenzaba a quebrarse; el encierro la estaba empujando lentamente hacia la locura.

—Elizabeth, debes beber esto —dijo Helena, extendiéndole un vaso con un líquido oscuro—. Mi madre solía decir que fortalece al bebé. P
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP