La mujer del Cóndor:49.Se acabo.
Regina Stravos.
Llegué a la casa con el corazón acelerado. Mi cabeza daba vueltas y mi paciencia estaba al límite. Apenas crucé la puerta, no pude evitar empujar a Esmeralda cuando ella se acercó demasiado. No me importaba nada en ese momento; solo quería escapar. Subí corriendo las escaleras, apenas notando las miradas de los empleados que me observaban.
Cuando llegué a mi habitación, cerré la puerta de golpe, bloqueando el ruido de la casa. Mi respiración era rápida, casi entrecortada, mientr