Huye
Los fuertes aullidos en lo profundo del bosque habían asustado a los niños, porque allí, en las sombras, se podía escuchar la inquietud de los que lo habitaban… y la llegada de extraños.
Lía no dudó un segundo, en cuanto escuchó las advertencias de Roan, tomó a los niños y les colocó con apuro ropa abrigada sobre las pijamas, les puso zapatos y maldij*o cuando sus dedos se enredaban, nerviosos, con las agujetas.
¿A dónde vamos, mami? -Eliot se veía tan asustado… pero sus hermanos, como si