Regresa
El fuego rugía dentro de la casa como bestia hambrienta, iluminando el bosque con reflejos danzantes y crueles. Lía corría, con Eliot en brazos y los otros dos pegados a sus costados, sintiendo que cada rama que crujía bajo sus pies era un latido más cerca del desastre.
-¡¡LÍA!! ¡¡DIOS MÍO, SEÑOR!! -La voz de Bonnie volvió a cortar la noche como una daga. Estaba cerca. Demasiado cerca.
Lía se detuvo de golpe. El corazón le latía tan fuerte que le impedía pensar con claridad. Giró la ca