Maria Luiza
El vestido ajustado color vino ya estaba preparado en mi clóset. Quería sentirme bonita y deseable el día de la fiesta. La propuesta de mi madre había surgido como quien no quiere nada, un convite despreocupado para acompañarla a una reunión de viejos amigos. Pero conociendo a mi madre como la conozco, sabía que había una intención detrás.
Cuando escuché el nombre Alexei, entendí todo. El hijo de aquella amiga, el “buen partido”, estudiante de Derecho, guapo, educado y con un futuro