Jaqueline
Dos meses después…
Estaba sentada en el sillón de la habitación de los bebés, con mi pequeño Otávio en brazos, cuando Alexandre entró, sosteniendo a Olívia con tanto cuidado que me hizo sonreír. Ella dormía tranquila, con su carita serena apoyada en su pecho, y yo podría jurar que él hasta contenía la respiración para no despertarla.
La habitación estaba suave, iluminada solo por la luz amarillenta de la lámpara y por el sonido ligero de nuestra nueva rutina: la respiración de los beb