Estevão
Desde que me crucé con Marcela aquella tarde, no conseguía sacar de la cabeza las palabras que ella dijo con ese tono ligero y casi burlón.
“Voy a llevar a Maria Luiza a la fiesta de mi amiga. El hijo de ella es un excelente partido. Me di cuenta de que lo miró a Malu con interés allá en el club.”
La frase cayó como una bomba. Disimulé, por supuesto. Mantuve mi semblante neutro y sonreí educadamente. Pero por dentro hervía. ¿Malu yendo a una fiesta bajo los cuidados de la madre interesa