55. Voy a defenderlo
Marcus se puso de pie al ver a su tío aparecer, acompañado del Rey a quien le hizo una corta reverencia.
—Estaré encantado de ser su anfitrión esta noche, Marqués —dijo Frederick.
—El honor es mío, Su Majestad —exclamó el hombre con un ligero asentimiento de cabeza.
Frederick le dedicó una ligera mirada a Marcus y abandonó la estancia.
—¿Todo bien? —preguntó Marcus al quedarse solo con su tío.
El hombre lo miró con una intensidad que lo asustó.
—Su Majestad y yo teníamos muchos asuntos que trat