41. Cada vez era más fuerte el deseo
Selene se sentía totalmente nublada por la pasión que destilaba de los labios del rey y que parecía ahogarla en una bruma de deseo. Su cuerpo ardía ante cada roce, pero era como si quisiera quemarse en ese infierno especial, pues quería mucho más.
Sin embargo, un sonido lejano la trajo de vuelta a la realidad, la forma en la que un chorro abundante de agua caía, le recordó su petición previamente hecha en el carruaje y se alejó de su prometido con la respiración agitada y las mejillas encendid