42. Este es nuestro secreto
Selene se sintió arrastrada por aquel beso, sus manos rodearon el cuello de Frederick y sus dedos se enredaron en sus cortos cabellos, presionando su cuerpo al fuerte y vigoroso cuerpo masculino del rey.
La pasión estalló ante aquel acto, Frederick no soportó más y deslizó sus manos sobre las redondas nalgas de Selene, presionando su cadera contra la suya, para luego elevarla en sus manos, haciendo que la joven atrapara su cintura con las piernas, al tiempo que emitió un gemido, que fue como co