Issam, se separó de Zaria. Sus ojos eran una clara expresión de que no le gustaron las palabras que ella había dicho. Haciéndose a un lado tomo la toalla y se cubrió con ella.
—Lo mejor es que cambiemos de tema. ¿Que tal tus asuntos oficiales? — preguntó mientras se sentaba en la otomana.
—¿Es enserio? ¿No tomarás en cuenta mis opiniones? ¿Soy una esposa, trofeo? Samir...
—¡No quiero hablar de Samir! No quiero que nos compares, no quiero que sigas pensando que debería ser como mi hermano. No so