Al día siguiente, él bebe entraba en su pequeña cuna. Zaria contuvo la respiración entonces. Una enfermera la apoyo con almohadas y coloco al bebe en sus brazos. Su corazón exploto.
Ahora mirando a su hijo, nada más importaba. Cada sacrificio, cada dolor, todo finalmente valió la pena.
Ella lo miró fijamente durante mucho tiempo, notando cada detalle, comunicándose en silencio con él. Había vivido dentro de ella y ella le había dado la vida.
La gratitud exploto dentro de Zaria, gratitud por est