Maximilien, a la última que llamó fue a su madre, ella era la última opción.
—Por lo visto no te duro mucho el enojo ¿No Maximilien? —Al otro lado del telefono Mary no desaprovechó para restregarle a su hijo su sarcasmo.
—Mamá, yo jamás te he pedido nada como hijo, ni siquiera cuando me separaste de mi padre.
Mary no lo dejo continuar y con enojo lo interrumpió.
—¡Mira Maximilien! —gritó— Fue suficiente con la discusión que tuvimos en el hospital, me demostraste de que lado estás, y es evidente