Una hora más tarde, Mary estaba en la misma sala de cirugía con el hijo de Amelia, harían el trasplante de inmediato, no esperarían más tiempo, y aunque el proceso no era algo que pusiera en riesgo la vida de alguno de los dos, afuera, en la sala de espera, Maximilien y Amelia estaban sentados esperando por noticias, serían dos largas horas las que debían pasar para saber algo de sus familiares.
Amelia estaba sentada en una esquina completamente alejada de Maximilien, y no porque le molestara