07. Raúl
Tras una despedida breve y cargada de silencios significativos con la madre de su hija, Raúl vio alejarse el vehículo por el camino de terracería. Solo cuando el polvo se disipó, el vaquero regresó al interior de la gran casona. La resaca ya no existía; había sido completamente fulminada por la adrenalina del deber. Tenía una misión inmediata, y en su mentalidad empresarial, los cabos sueltos se resolvían al instante.
Se dirigió a su despacho principal, una amplia habitación con paredes de pied