POV Arya.
En la mañana Gael me llamó a su despacho, no tenía ni idea qué asunto lo obligaba a verme a solas.
—¿Qué quieres? ¿No me dijiste que te dejé en paz?
Él permaneció en silencio, abrió la gaveta y me extendió una tarjeta de crédito negra.
—No escatimes en gastos para tu boda. Dicen que el padre de la novia paga todo, en su ausencia yo velo por tí.
—No quiero tu dinero, ¡Eres un caradura! Harás el papel de mi padre, antes querías hacerme el amor, ¡Hipócrita!
Me hizo señas de que me callar