POV Arya.
Esa mujer en el espejo no se parece en nada a mí, es lindo el vestido que me regaló Gael, verde como la endivia que ahora debe sentir por Maximiliano.
Me siento como una joya que será subastada al mejor postor.
Tal vez Gael no se merece que lo ame tanto, ¿Pero qué puedo hacer? En el corazón no se manda.
Me toqué los labios frente al espejo ; todavía los sentía vibrando.
Aquel beso feroz en el probador que me había dejado el alma en carne viva.
Él decía que hoy me dejaría en paz. Decí