POV Gael.
Tomaba una ducha caliente, con los ojos cerrados, mientras me lavaba el cabello.
Champú con esencia de durazno, ¡como me la recuerda a ella!
Había sido un día pesado en la oficina y me liberaba de tensiones.
No había visto a Arya desde la conversación del día anterior en la terraza.
El vapor del agua limpiara la culpa que aún sentía por haber castigado a Tamara, mi hija mayor, de forma tan severa.
Pero ella había regresado cambiada, dulce, aceptando finalmente mi atracción por Arya