POV : Cecilia Hernández
En ese momento, Liam levantó la cabeza y lo primero que noté fue su mirada. Había algo diferente en ella, algo que me atravesó sin aviso: dolor. Dolor genuino, profundo. Fue extraño, porque ni siquiera yo entendía del todo por qué esa expresión se formaba en su rostro ante mis palabras. Yo había llegado allí con la decisión más firme de mi vida, sin espacio para titubeos, y aun así, verlo así me hizo vacilar por un segundo.
—¿Acaso estás molesta por lo que sucedió ayer?