El silencio se extendió entre ellos como una densa niebla. Aslin sintió su corazón retumbar en su pecho mientras procesaba las palabras de Edrien. Hermano. La revelación la dejó sin aliento, pero no tuvo tiempo de asimilarlo cuando él volvió a hablar.
—Sé que esto debe parecerte increíble y que hay muchas cosas que no comprendes aún —dijo Edrien con tono sereno—. Pero quiero que sepas que lo lamento profundamente. No tenía conocimiento de lo que mis hombres estaban haciendo. Si hubiera sabido q