POV: Carttal Azacel
—Ya basta —dije, con la voz rota pero firme—. Estoy harto, Deymon. No pienso creer en ti… ni en tus malditos juegos. No voy a volver a ser la marioneta de Alexander. Muy pronto encontraré su paradero… y ese día los voy a destruir a ambos. ¿Oíste? Los voy a borrar del mapa.
Mi pulgar ya estaba sobre la pantalla, listo para terminar la llamada. Pero entonces lo escuché.
—Espera… no cierres. O te vas a arrepentir toda tu vida —dijo, con esa calma envenenada que siempre ha tenid