Mundo ficciónIniciar sesiónLorenzo tardó en dormir aquella noche.
Después de que Isabella subió corriendo las escaleras, con los ojos llenos de dolor y el cuerpo temblando, él permaneció en la sala por largos minutos, inmóvil, con las manos hundidas en los bolsillos del abrigo, aún húmedo. Su respiración pesada, y el corazón, aun







