Mundo ficciónIniciar sesiónLorenzo Vellardi
La madrugada parecía más corta que las otras. Tal vez porque, por primera vez desde el accidente, dormí unos minutos apoyado en la silla de la UCI sin soñar con cosas malas. Me desperté con un toque en el hombro y una sonrisa de alguien que trae buenas noticias. Era la enfermera de voz suave, la misma que ayer sostuvo el llanto cuando vio a Aurora abrazando a su madr







