LA ENTREVISTA
Asentí, sin saber exactamente qué significaba la siguiente fase en aquel contexto extraño en el que él pedía ver uñas, analizaba tatuajes y me miraba como si yo fuera una mentirosa.
La secretaria abrió por completo la puerta lateral, de donde antes había salido el CEO, e hizo un gesto discreto, pero lo bastante claro como para que entendiera cuánto le disgustaba su elección:
—Entrevista individual, señorita.
Claro. Porque hasta ahora aquello había sido todo… menos una entrevista d